Tu Identidad «Yo Soy» y la Ley de Asunción
Si alguna vez has sentido que por más que visualizas, haces afirmaciones o deseas un cambio con todas tus fuerzas, tu vida sigue estancada en el mismo sitio, es porque te falta la pieza más importante del puzle. No manifestamos lo que queremos; manifestamos lo que somos. Esta es la gran verdad revolucionaria que nos dejó Neville Goddard, uno de los maestros de espiritualidad y mística más lúcidos del siglo pasado.
En este programa no nos quedamos en la superficie de la «ley de atracción» convencional. Nos sumergimos de lleno en la Ley de Asunción para que aprendas a crear tu vida desde el único lugar real: tu estado de conciencia.

La conciencia es la única realidad
Neville Goddard nos enseñó que el mundo exterior no es más que un espejo retrasado que refleja tu autoconcepto. Si por dentro te sigues sintiendo una persona escasa, rechazada o víctima de tus circunstancias, el universo no tendrá más remedio que devolverte situaciones que confirmen ese sentir.
Para romper ese bucle, aprenderás a dominar los dos secretos de su enseñanza:
- El Poder del «Yo Soy»: El nombre de Dios en ti, tu pura conciencia de ser. Aprenderás a desvincularte de tus limitaciones actuales y a unirte a la presencia divina que habita en tu interior para reclamar tu verdadero poder creador.
- Vivir en el Final (Asunción): Aprenderás el arte mental y emocional de asumir el sentimiento de tu deseo ya cumplido. No vas a desear un futuro mejor desde la carencia del presente; vas a entrenar tu mente para habitar la certeza de que aquello que buscas ya es tuyo aquí y ahora.
El puente perfecto entre espiritualidad y neurociencia

Lo maravilloso de este viaje de 2 meses es que la mística pura de Neville Goddard se une de forma perfecta con la reprogramación de tu mente inconsciente y la neurociencia. No se trata de fantasear con los ojos cerrados; se trata de una transformación biológica e identitaria real.
Al cambiar tu estado de conciencia, tu vibración cambia, tus redes neuronales se reorganizan y el espejo del mundo físico no tiene más remedio que moldearse para reflejar tu nueva realidad. Dejarás de ser un espectador pasivo que reacciona con miedo al exterior, para convertirte en el arquitecto consciente de una vida llena de paz, amor y respeto absoluto hacia tu ser.
